jueves, 27 de agosto de 2015

Luna 24 de Agosto de 2015



Todos.
Todas
las torres
del amor
se perderán en lo angosto
de un tiempo final.
Nada me permite
dejar de pensar en esto.
Ni siquiera
la sensación oblicua
del poema mal escrito.

Hoy me di cuenta
que mi mejor amigo
y el Luis Alberto
murieron
casi un mismo día.
Sólo supe grabar,
una vez más,
sus borrosas caras azules
en las costillas de mis silencios.

Maximiliano Victor Facundo Acosta

A las 21 horas los trinos encienden la luna. Máximo Ballester pone la voz al menú poético de Jorge Luis Estrella.
El programa es  auspiciado por el boletín literario Basta ya! que dirige Eduardo Planas . Pueden acceder a su versión digital a través de www.boletinliterariobastaya.blogspot.com o adquirir la versión papel en Tienda de la ciudad (Cabildo Histórico) y/o Café del Alba, 9 de julio 482.
La música del programa estuo en manos de La Rue Morgue con el tema “Blues a dos mujeres”; Karen Souza con “Get Lucky” y en el final Pappo con “Quizás mañana”.
Abrimos el programa con un poema de Pecas Soriano y la voz de Sofía Ortiz fue homenajeó a los cumpleañeros de la semana: Julia Valle, Noticias de Deán Funes, el cubano Carlos Pintado, el músico Ariel Borda, el artista plástico Juan Canavesi,  Vivi Alvarez, Alberto Zazzetti, Jorge Madrazo, Rocio Pavetti, Graciela Enrico, Beatriz Ruiz, Liliana Diaz Mindurry, Dario Oliva, Raùl Feroglio, Hernán Jaeggi y Hugo Mujica.
Nuestro invitado fue MAXIMILIANO VICTOR FACUNDO ACOSTA, nacido en Neuquén. Se define como escritor, gestor cultural, kiosquero. Ha participado en publicaciones colectivas y autogestinadas como Recetario Consultorio Parapoético; Cuál vinilo?, 2011 y Pasajero de lo esquivo, 2012. Ha coordinado taller de intervención poético visual urbana junto a Nicolás Machado durante el 2013. Participación en la corrección y edición en el marco del proyecto editorial denominado Carnivalesco, de Verónica Ferreyra. Actuación secundaria en el largometraje “Los días iguales” del año 2013, trabajo de tesis de la Universidad Nacional de Córdoba con dirección de Aldo Marchiaro.




Con Maximiliano hablamos sobre el ciclo de Poesía Performance y música llamada Preña Mutosi y que tiene por lema: preñarse de la palabra para que el cuerpo, de a poco, mute. De Fanzineteca , recolección, clasificación y catalogación de fanzines, publicaciones independientes y videos de autor y videoarte. Pero también de la niñez, de los momentos para escribir, de la noche cordobesa, de la familia. la sociedad actual, lo que le causa impotencia, la emoción y mucho mucho más.

¡GRACIAS MAXI!

Mi viejo
siempre nos dijo:
lee
lee
lee.

Punto en la pared se mueve:
afuera nubla
es mediodía.

Asoma
desde el cierre abierto de mi bolso
una foto:
amarillo
un viaje al sur lo sonreía.


Gracias a quienes sobrevolaron la luna: Guille Castro, Leandro Brisas, Nito Biassi, Viviana Rios, Diana Vazquez, Cintia Martinez, Silvia Nataloni, Grupo Desterradxs, Atahualpa Arlt, Olga Ferrari, Elena Zitelli, Daniel Quinteros y Jorge Ledesma
Y a quienes acompañaron con su mensaje:
Laura Contigiani, Mario Trecek, Cristina González, Marta Comelli, Antonia Rubio, Pedro Altamirano, Marcelo Gioino, Julio Taborda Vocos, José Machado, Lelia Recalde Deponti, Jorge Quarin, Marta Diaz y María Juana Molina.


PRÓXIMO INVITADO:

DANIEL TOMAS QUINTANA

viernes, 14 de agosto de 2015

Luna 10 de Agosto de 2015


 
 


Trinos convocando a los pájaros, la voz de Máximo Ballester y el Menú Poético de Jorge Luis Estrella. El Boletín Basta ya auspiciando el programa y un poema del nuevo libro “Yo soy usted” de Dario Falconi para abrir la noche.

Lucas Heredia poniendo la voz para homenajear a los cumpleañeros de la semana: Daniel Quintana, Martha Albarengo, Inés Guasti, Alicia Marquez, Graciela Kraft, Jorge Aulicino, Nilda Salguero, Ignacio Aviñó, Victór Hugo Bochaka, Amalia Zacoutegui, Luis Alejandro Ferrari, María Inés Repetto, Inés Ramonda y Teresita Fava.

En los recreos musicales escuchamos música cordobesa: “Changuito lustrador”, chacarera de Leo Dan en voz de Lucila Rodriguez Pesce y Tierra Natal; “Córdoba de antaño”, de Ricardo Arrieta en voz de Silvia Lallana y “Los chuncanitos del río” , letra y música de José Luis Aguirre, compositor y músico de Villa Dolores.

Eventos:

14 de agosto de 16 a 18 hs. Paseo del Buen Pastor – Acción poética colectiva denominada “Al aire libro” (www.facebook.com/alairelibrosarawati) Propuesta originada por SARAWATI, Artes Integradas de Colombia. 

23 de agosto 18 horas – Café Mentiras que valen la pena en La Romanó, José Ingenieros 174 Villa María – Leticia Ressia presenta: “El hielo de la guerra” . Música: Manuela Mercau y muestra de la Artista Plástica Stella Maris Perucca.

Nuestra invitada fue Viviana Aguirre, docente, narradora oral, poeta. Participa en el espacio VeniqueTecuento como narradora oral. Ha formado parte de varios Festivales Nacionales e Internacionales de Narración Oral. Formó parte de la escuela de Cuentería “Dicho y Hecho” y “Narracuentos”. Miembro de El andén de los juglares.  Ha participado en varias antologías del grupo y también en: “El patio, el candil y los jazmines”, “Liturgia de los signos”, “Atardecer Metáfora” y “Como arcilla y vino tinto”. Trabaja como asesora pedagógica en el área de Literatura Infantil.

 


 

¡GRACIAS VIVI!!

 

 

Lloré en la miel de la tarde

Se avergüenza el silencio

ya no quiere rondar mi universo

y romper en astillas los crepúsculos

cristales lastimeros

hoguera interminable del cansancio.

Se sabe culpable de tantas estaciones

con  frutos inconclusos

decisión  que no madura

semilla doliente  lastima la sangre

en un lecho desierto de humedad.

La muerte  cuenta los pasos

pero mis cabellos se atan

en la baranda del horizonte

el dolor grita

la enjundia de los duraznos

palpita un secreto entre mis piernas

y lloro en la miel de la tarde.

 

Lo que deja el fuego

 

Quedan envueltos

entre  pétalos de  historia

gritos de  leños  ante la muerte

chispa  mariposa y su canción

ceremonia de miradas en vuelo.

Milagro de pan en la entrega

ritual sonoro de los pueblos.

Devoción del tiempo y su ocaso

sonrojo íntimo   de  ternura.

Palabra  encendida

y alegría oculta en la intemperie.

Un latido intermitente

que esboza  de  asombro

el gesto.

Deseo primitivo buscando  en humo

la textura del vino entre  dedos

para dibujar  de besos la memoria.

 

 

Luna roja

 

Pateo piedritas en este hemisferio

me cobijo en la sombra de una palabra.

Invento un refugio  con los pedazos de la noche

extraño  el universo  de tu beso.

La sangre caliente del vino

baña de melancolía mis mejillas.

 Este amanecer

deletrea mi nombre

llena el espacio de un aliento nuevo

pronuncia la vida

mientras una luna roja

desovilla el deseo.

 

 

 

 

 

Pájaro de noche

Una estampa antigua

de rulos cachivache

y cordones desatados

busca que la mire           

que  pellizque sus cachetes

desenvuelva  un caramelo.

Que pronuncie su nombre

reparta cada letra

en un vuelo mariposa

de pequeñez amarilla.

Que la levante en brazos

y le preste mi hombro

para soplar el futuro

panadero fugaz de ese tiempo.

Quiere agarrar mi dedo

y sentirse segura

aunque sea un instante.

Mi niña

qué sorda estoy.

Tu mano pequeña abre la jaula

es de noche

pero nuestro pájaro está gritando.

 

 

Vivi Aguirre.

 



Sobrevolaron la luna Andrea Farchetto, Luis Gerbaldo, Norma Medrano, Vanesa Salazar, Daniel Quintero, Mario Trecek y Lucila Rodriguez Pesce.

Agradecemos los mensajes de

Cristina Gonzalez, Fernando Anglada, Ada Deangeli, Daniel Quintana, Marcelo Lopez, Julio Taborda Vocos, Marcelo Gioino, Nancy Wild, Diana Vazquez y  Amanda Valle

 

PROXIMO INVITADO

MAXIMILIANO VÍCTOR FACUNDO ACOSTA
 

jueves, 6 de agosto de 2015

Luna 03 de Agosto de 2015




20`` de trinos para convocar a los pájaros en un programa auspiciado por Eduardo Alberto Planas y su Boletín Literario Basta ya!
Abrimos la noche comentando la presentación del libro “Ando con ganas de volverme viento” del poeta deanfunense Daniel Quintana.  Leimos su poema Destino y durante el programa se escucharon temas de Lucas Ibañez y Martín Bravo, quienes engalanaron la presentación con sus voces  (La viajerita, zamba de Atahualpa Yupanqui; María Va, chamamé de Antonio Tarragós Ros y Como palabras del cielo , chacarera de Alejandro Gobbi.)
El invitado de la noche fue DANIEL QUINTERO, poeta nacido en Buenos Aires, un tres de diciembre de 1959. Ha publicado en prosa:   “Cementerio de payasos”, 1997 y “Crónicas fatales escritras desde la luna”, 2003. En poesía:  “Después de una larga noche”, Buenos Aires 1986; “Mensaje de naúfragos”, Ushuaia, 1989; “Guerra sin nombre”, Neuquén 1990; “Páginas con Patagonia”, 1993; “Del dolor de los espejos”, 1996;  “Leer por leer”, 2003; “Inusual”, 2013 y vino a presentarnos en esta ocasión “Malhoja” y “Cotillón”, 1º Premio Concurso 2015 Grupo Paco Urondo, de Villa María, Còrdoba.




Malhoja
Nada quede de esta piel,
suba en humo confundida en la intemperie,
que todo se disuelva con la niebla amarga
en el incendio de los cañaverales.

Que nada quede en esta hoguera
con sus flores clavadas en el cielo
y de repente lluevan penas de hollín,
sobrepase la vida este diluvio.

Sea lluvia de cenizas que seca
el alguna vez recuerdo verde que teníamos;
nada a resguardo del lamento,
nada que imagine en dos
la fe en la zafra y la fatiga.

Devenido en dolor a pesar de que fue azúcar
la intención inicial de nuestra siembra.

Sean estos papeles mal quemados
subiendo rojos al vacío
combustible de guerra
con todo lo que abandonamos
que al fin no deje
ni escorias
ni reliquias.

Nos lluevan cenizas de tanta llamarada
que lleva nuestras señas
acaso sirva de truco en esa magia
que de frotar hollín sobre la piel
emerjan negros nuestros nombres.

Malhoja se funda en esta quema,
ni sombra quede,
ni deudas de fuego,
ni miedo de este amor carbonizado.


*

La voz de Mario Diaz fue nuestro homenaje para los cumpleañeros de la semana: 3 de agosto, Andrea Vargas. El 5, Miriam Del Pino,  Antonio Miranda y Hugo Portillo.El 6, Gabriel Riobó y Mariano Clavijo. El 9, Julio Vassarotto y Silvia Lallana.


Anuncios:

Desde el jueves 30 pueden visitar Arquitexturas – Muestra Fotográfica en Paseo del Buen Pastor. Fotografías de Lucía Gomez, Rubén Capodaqua, Gustavo Gómez Accietto y Daniel Sanchez.

4 de agosto- 19:30 hs. Palabra de Poeta en la Facultad de Lenguas (Auditorio B Subsuelo) Coordina: Hernán Jaeggi e integran la mesa:  Victoria Martin, Ivana Calabrece y Emanuel Gatto Mainetti.

5 de agosto- 20 hs.- Café Literario “La bandada” en Entre Rios 85.  Presentación del libro “Malhoja”, de Daniel Quintero.

6 de agosto: 19 Hs. “Escritos bajo la luna” en Teatro La luna, Pje Escuti 915 con lectura de poemas de: Daniel Tomás Quintana, Claudia Tejeda, Daniel Requelme y Daniel Quintero.

7 de agosto – 20 Hs. Presentación de la Antología de Luna de Pájaros en el Centro Comunitario Cultural Leonardo Favio de Villa María. Música: Alvaro Montedoro.

8 de agosto 16:30 hs. - Café Literario “El altillo” en Oncativo. Confitería Victoria, Belgrano 757. Acompañamiento musical:  Carolina Alejandra Carreño. Dario Falconi presenta sus libros Aqua y Yo soy usted.

14 de agosto 16 a 18 hs.- En Paseo del Buen Pastor – Acción Poética Colectiva “Al aire libro” organizada por SARAWATI – Artes Integradas de Colombia. Lectura silenciosa de un texto significativo en nuestra vida. Más información: www.facebook.com/alairelibrosarawati.



Al invitado le preguntamos: quién era Daniel Quintero para él, hablamos de deseos por cumplir, de renunciamos, de fastidios, de las cosas simples, del amor, de las imágenes que quedan en la retina, y de mucho más.




¡Gracias Daniel!

Torres de caramelo
Me infancia este paisaje
derretido en el tiempo,
su rojo quieto
como si no fuera
mi niño el que arde.
Me infancia este cielo,
arrulla con su fuego y chocolate,
desparrama caramelo caliente.

Hacer barquitos y aviones
con la ausencia prestada
desde el fondo plural de la sangre.

Que no se agrieten, no perezcan estas hojas
ni el agua distraiga su dulzor en pleno vuelo.


A dónde fue tu mujer de flor silvestre

La mujer que amé ya no vive en los jardines,
no atrae la lluvia con su danza de riegos,
la sombra quieta de sus manos
es un verbo impar de una ciudad
hambreada por los recuerdos.

La mujer que amé, vestida de llovizna
tiene la sinfonía de otras flores
y reduce mi territorio a cansadas cenizas.

La mujer que amé,
que tuvo en la fertilidad
su piel de jazmín fecundo
huyó de mí con su vientre deshabitado

Y ahora es la ceremonia
de la distancia que celebra.
*


II /paisaje/

Este es un paisaje de vidrios rotos por el mar
donde un vapor salado, que traspasa las aristas,
da la sensación de espuma y agua en movimiento.

Este es un paisaje sin retorno,
no es la luz sino un prisma activado por el ojo
que sólo con la oscuridad recupera la certeza
cuando entre las piedras se escucha el ruido
de una botella que se parte y libera su mensaje.

Hablo el idioma de mis padres
no su significado.

Exequias

Llevo mucho del esqueleto de mi padre.

Entre otras mañas con que me distraigo
hay días parecidos al verbo de su voz,
a su final rengo entre los vidrios de la casa
dando de qué arder en cada sonrisa.

Extraño su silencio mientras sueño
Este mismo poema escrito sobre su mortaja.


(De Malhoja)


Visita de domingo

Hace tiempo que no visito el cementerio,
ya no recuerdo dónde están enterrados mis abuelos
y a la tumba de mi padre
llego a preguntarle al enterrador el camino.
Me hice un recorrido de referencias
para no molestar,
entrando en sitio la tumba de Gardel,
metros más pasando por la bóveda de Vandor
y en el camino de las acacias
Donde ya todas las tumbas son iguales
difuntos propios y ajenos
me confunde la muerte,
me espera

*


Declaración de Torpeza

Yo soy el poeta de los recordatorios inútiles,
el que siempre está meando fuera de los tarros;
el poeta al que nadie entregaría su ganado,
ni dejaría la puerta del alma abierta
para que se recueste.

Soy el poeta de las malashojas,
peligroso siempre en guerras innecesarias
jactándose de los naufragios y sus 6 matrimonios.
Yo soy el poeta más torpe de toda la galaxia
que viendo tu luz encendida, tu cama tibia
hace de largo su camino y se va a vomitar
madrugadas
con cualquier amigo ocasional o perro que lo siga.
Eso sí
extraña por las mañanas
desayunar con tus mates amargos


(De Cotillòn)







Sobrevolaron la luna Elena Zitelli, Cris Gallardo, Alicia Baigorria, Ricardo Gutierrez, Andrea Farchetto, Atahualpa Arlt, Karen Valladares y Luis Gerbaldo.
Nos dejaron sus mensajes:
Daniel Quintana, Antonio Rubio, Marcelo Lopez, Angelita Acero, Lola Massetti, Griselda Rulfo, Nancy Wild, Pablo del Corro, Noemí Correa, Lelia Recalde Deponti, Irene Laje, Dario Falconi, Cristina Gonzalez y  Rosa Gòmez.

PRÓXIMO INVITADO:

VIVI AGUIRRE

martes, 28 de julio de 2015

Luna 27 de Julio de 2015


“Las demás ovejas , que habían escuchado atentamente hasta ese momento, comenzaron a reír a carcajadas: -¡Ay, la imaginación de los niños! – dijo una riéndose. No le creían ni un poquito. Marula se sintió muy triste y se quedó apoyada contra la valla sin caminar ni hacer nada durante unos días. Se aburría como nunca antes. El corral le parecía pequeño y caminar en círculos ya no le causaba ninguna emoción.”
(De Marula)






MARTIN FOGLIACCO  visitó LUNA DE PAJAROS en una noche cálida de luna creciente y  sonaron trinos llamando a otros pájaros.
El programa contó con el auspicio de Eduardo Planas y el Boletín Literario Basta ya! que puede adquirirse en La tienda de la ciudad (Cabildo Histórico) o en Café del alba (9 de julio 482) un lugar creado por Juan Manuel Del Campillo para que convivan armónicamente el café y los libros, los juglares, la fotografía, la música, el teatro, las artes plásticas, el fútbol, los talleres literarios.
Se escucharon durante el programa, los siguientes temas: Viento, interpretado por Vicentico;  Cosas Viejas, Francisco Bochatón y en el cierre Rubén Rada con el tema: Candombe para Gardel.
Contamos sobre la presentación de “Zinnias a orillas de mi río”, primer poemario de la poeta Molly Bic de La Carlota. Y leimos dos poemas del libro.
Anunciamos el libro que se viene: “ Ando con ganas de volverme  viento” de Daniel Tomás Quintana que se presentará en Deán Funes, el 31 de julio a las 20:30 hs en Meca de Culturas, España 443  y anticipamos un fragmento de su trabajo.




Martín es docente secundario en el Manuel Belgrano, docente universitario en la UCC y en la Universidad de Avellaneda en Buenos Aires. Especialista en abordaje de problemáticas sociales y trabajo en desarrollo territorial, llevando adelante actividades con jóvenes y también con empresarios/as. Los lunes al mediodía se lo puede escuchar en Laburantes, Radio La Ranchada.
La idea fue la presentación de MARULA, una oveja curiosa que observa y pregunta, hasta que un día decide explorar más allá del corral. Decidida y segura, recorre un camino nuevo para ella que le permite conocer personajes que le enseñan a reflexionar sobre la solidaridad y los habitantes de la naturaleza. Sus capítulos guardan el sabor que mamás y papás ponemos a las palabras cuando inventamos cuentos y los colores con que imaginamos el futuro de nuestros niños.



Le pregunta Marula a su padre:
“¿Vos también te fuiste de tu corral?
Una vez salí a conocer el mundo. Encontré este lugar. me gustó y me quedé
Este es el corral que yo elegí pero no tiene que ser el que elijas vos.

Se habla de Marula diciendo que es filosofía contada a través de las aventuras de una oveja. Se puede comprar el libro o a Marula en peluche o una remera que lleve a pasear su nombre en Café del Alba, 9 de julio 482 o en Punta y Hacha – Remeras que sueñan, en Belgrano 612. Martín además escribe cuentos policiales y otros relatos, y nos leyó  “La calesita” un texto sensible que también nos deja enseñanzas.
Como viajero que recorrió a dedo con su hermano países como Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Brasil nos contó anécdotas del viaje, nos llenó los ojos de asombro. 


¡GRACIAS MARTÍN!

Esa calesita

Varios años después estaba preparado para todo, ya había superado aquella relación, ya había ganado todas las batallas. Mi hija seguía creciendo, yo seguía trabajando, todo iba mejor...
Y por esas cuestiones de la casualidad volví al lugar donde habían pasado aquellos años, los peores de mi vida, los del desempleo, la separación, los de la vida en la ruta sin más sentido que el de ida y el de vuelta. Volví. Nada me pasó, no se cumplieron las nefastas expectativas que tenía de mi reencuentro con la ciudad que me había visto convertirme en un estropajo. Había regresado, después de años, a la sonrisa; lo había superado. Y volví. Por esas cosas de la vida, volví. Por trabajo, justamente al lugar en el que siempre había sido desempleado, volví por trabajo. Y entonces me crucé con las calles, la gente del lugar era la de siempre, seguía sin saludarme nadie, nadie me conoce, nadie quiere hacerlo, me importa bastante poco; ciudad hermosa, gente horrible, como en tantos otros destinos de nuestra querida patria agraria.
Ahí estaba la panadería donde siempre compraba los criollitos, el café de la plaza, el escudo enorme de la ciudad en el medio del centro cívico; todo donde siempre. Pensé que esos sitios iban a remover en mi memoria sensibles recuerdos pero no fue así, todo estaba superado y hasta sentí una suerte de disculpas, como si uno pudiera darse el lujo del perdón con una ciudad. Sin embargo, ¡esa calesita! Maldita y desgarradora calesita de la mismísima muerte. Esa calesita fue demasiado para mí: estaba apagada, cubierta con lonas que no permitían que la llovizna moje los caballitos, los autitos y el pato que tenía, según mi memoria. Por fuera la rodea la misma reja verde para que los chicos no se escapen o no se cuelen, están los mismos banquitos rojos hechos de apenas dos tablitas de madera; cuatro son, clavados a la tierra. Fue demasiado para mí. El día nublado, lloviznoso, lúgubre como el sentimiento que me recorría la línea de tiempo en ese momento. Dejé caer el bolso apoyado contra la reja, encendí un pucho y apoyé los codos. Ahí estaba yo, con mi hija, la había pasado a buscar por la casa de su madre, hacía días que nos habíamos separado, nos veíamos en la puerta de lo que había sido mi casa y la nena salía corriendo a saludarme, como si yo fuera un buen padre. Qué sonrisa me habrá conocido en ese momento, no había manera de esconder la miseria de la que estaban compuestos todos mis órganos en ese entonces. Y salíamos a la plaza; yo no tenía casa en esa ciudad pero por suerte, nunca mi hija conoció dónde dormía cuando iba a verla. Solo la plaza, dos añitos tenía y me abrazaba como si yo fuera una persona en lugar de un trapo. Señalaba la calesita, esta calesita que tengo ahora mismo al frente mío, que está cerrada, llovida y lúgubre; la señalaba y con sus gestitos de dos años me invitaba a que la invite a dar una vuelta, que siempre terminaban siendo muchas más. Y sonreía, como si no pasara nada, y yo sabía que iba a llorar cuando le dijera chau, nos vemos la semana que viene, el peor padre del mundo en esas lágrimas. Qué cara habré tenido detrás de la sonrisa que intentaba dibujarle cuando pasaba saludando desde el pato, que era su preferido, qué color habrá tenido mi piel en ese momento y cuál habrá sido el tamaño de mis ojeras. Ahí estaba yo, esa maldita calesita, cruel, por qué sigue viva, ¡la tendrían que haber demolido el día que dejé de ir con la niña! Fue demasiado para mí. Terminé el pucho y casi como un acto reflejo encendí otro, me quedé un ratito más, alimentando el dolor, saqué una llave del bolsillo, rayé otra vez vos en la reja mientras daba bocanadas hondas y dejaba salir el humo por la nariz. Me alejé un poco y vi todo más de lejos durante horas, la imagen seguía ahí, estoy con mi hija, jugando en la calesita, gira en el pato y pide otra vuelta, yo la compro pensando que eso va a compensar la cara que tengo. Los faroles empiezan a encenderse; la noche, por fin, la hora de partir, me doy vuelta, le doy la espalda a esa calesita y me voy caminando despacio.

Martín Fogliacco

Agradecemos el acompañamiento de
Andrea Forchetto, Olga Ferrari, Judith Rodriguez, Luis Gerbaldo, Gabi Bustamantey Elena Zitelli.
Los mensajes recibidos de:
Griselda Rulfo, Vicky Elizondo, Mónica Palavecino, Antonia Rubio y Ricardo Gutierrez.

PRÓXIMO INVITADO:
DANIEL QUINTERO